miércoles, 13 de junio de 2018

Buceando en mi árbol genealógico

¿Árbol de la vida?
¿Árbol genealógico?
¿Árbol...?
¿Información de la que dispongo?
¿Qué busco? ¿Dónde buscar?

Algo tan sencillo como querer saber el nombre de un antepasado.
Sólo dispongo algún dato difuso de algún momento de su vida.
Tengo interés por buscar más información.
Es así de sencillo.
La finalidad era rezar por este antepasado con nombre y apellidos para sanar las posibles heridas que pudiera haber.
Al final he conseguido nombre y apellidos de una rama del año  de 1700.
Cuando uno bucea en medio de tanta información casi no sabe que ve, pero si uno va poquito a poquito y observa, se da cuenta que hay ramas que quedan completamente cortadas. El apellido de la mujer deja de seguir. Ellos son parte del árbol ... mujeres y hombres que a la vez son otras ramas grandes y antiguas. Gracias a ellos  ha sido posible MI EXISTENCIA.
Han pasado la información genética, costumbres, maneras de entender la vida, como hacerla, como actuar ante una situación adversa. Reacciones, conductas que no paramos a reparar en ellas. Unas son positivas, otras no tanto y otras según el momento pueden ser incluso negativas y peligrosas.
Hay ataduras generacionales que van transmitiéndose  de generación en generación. Es de suponer que en el momento que estos antepasados decidieron transmitir un mensaje determinado a seguir sus descendientes, no eran muy conscientes que de algo positivo estaban haciendo una atadura. Muchas de estas ataduras al pasar los años son casi imposibles de seguir.

A TODOS ellos hoy les doy gracias y pido a Dios por TODOS ellos para que encuentren el descanso eterno, y brille para ellos su luz perpetua y sean rotas estas ataduras que les impiden seguir su camino hacia Dios y al lugar que tiene preparado para cada uno.

domingo, 14 de enero de 2018

A DIOS DEN GRACIAS LOS PUEBLOS, salmo 66



A Dios den gracias los pueblos,
alaben los pueblos a Dios.

Que Dios tenga piedad y nos bendiga;
Que ilumine su rostro entre nosotros;
conozca la tierra sus caminos,
las naciones, su salvación.

Que canten de alegría las naciones
porque riges el mundo con justicia
con rectitud riges los pueblos
y gobiernas las naciones de la tierra.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios,
que Dios nos bendiga y que le teman
las naciones todas de la tierra
(A. Espinosa)